1️⃣ Historia y origen del plato
La crema de espinaca es una receta que nace de la cocina cotidiana, de esas preparaciones que surgieron para aprovechar ingredientes sencillos y altamente nutritivos. La espinaca, originaria de Persia, se expandió por el mundo árabe y llegó a Europa durante la Edad Media, donde fue adoptada rápidamente por su valor nutricional y su facilidad de cultivo.
Durante siglos, las espinacas se utilizaron en sopas, potajes y guisos, especialmente en épocas en las que la alimentación debía ser económica pero completa. Con el tiempo, la técnica de triturar las verduras y enriquecerlas con lácteos dio lugar a las cremas suaves que hoy conocemos, más refinadas pero igual de reconfortantes.
La crema de espinaca representa la unión entre salud y placer. Es un plato que cuida el cuerpo sin renunciar al sabor, asociado a comidas tranquilas, a la cocina familiar y a ese tipo de recetas que se preparan con la intención de alimentar bien y reconfortar al mismo tiempo.
2️⃣ Ingredientes completos (con cantidades reales)
Para 4 porciones generosas:
- 400 g de espinacas frescas
- 1 cebolla mediana (150 g)
- 1 patata mediana (180 g)
- 1 diente de ajo
- 30 g de mantequilla
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- 750 ml de caldo de verduras o agua
- 150 ml de nata para cocinar
- Sal al gusto
- Pimienta negra recién molida al gusto
- Nuez moscada al gusto
Opcional para servir:
- Picatostes de pan
- Un chorrito de aceite de oliva
- Queso rallado fino
3️⃣ Preparación paso a paso muy detallada
Comienza lavando bien las espinacas bajo el grifo para eliminar cualquier resto de tierra. Escúrrelas con cuidado y resérvalas. Pela la cebolla, el ajo y la patata. Pica la cebolla finamente, el ajo en trozos pequeños y corta la patata en cubos medianos para facilitar una cocción uniforme.
En una olla amplia, derrite la mantequilla junto con el aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla picada y sofríe durante cinco a siete minutos, removiendo con frecuencia, hasta que esté blanda y transparente, sin que llegue a dorarse.
Incorpora el ajo y cocina durante un minuto más, cuidando que no se queme. Añade la patata troceada y rehoga durante dos minutos para que se impregne del sofrito. Vierte el caldo caliente, añade una pizca de sal y cocina a fuego medio durante quince minutos, hasta que la patata esté completamente tierna.
Agrega las espinacas poco a poco. Verás cómo reducen su volumen rápidamente. Cocina durante cinco minutos más, solo el tiempo necesario para que estén bien tiernas y mantengan su color verde intenso.
Retira la olla del fuego y tritura todo con una batidora hasta obtener una crema lisa y homogénea. Vuelve a poner la olla a fuego bajo, añade la nata, la pimienta y una pizca de nuez moscada. Cocina cinco minutos más, removiendo suavemente para integrar todos los sabores. Ajusta de sal si es necesario.
4️⃣ Resultados y presentación final
El resultado es una crema de color verde suave, textura aterciopelada y sabor delicado. En boca es ligera pero envolvente, con un equilibrio perfecto entre la suavidad de la patata y el carácter vegetal de la espinaca.
Sirve la crema bien caliente en platos hondos o cuencos. Puedes añadir picatostes crujientes, un poco de queso rallado o un hilo de aceite de oliva. Es ideal como primer plato o como cena ligera y nutritiva.
5️⃣ Sustituciones o variantes posibles
- Sustituir la nata por leche evaporada o crema vegetal.
- Añadir un puerro junto a la cebolla para un sabor más suave.
- Incorporar un poco de queso crema para una textura más rica.
- Usar espinaca congelada bien escurrida.
- Añadir hierbas frescas como perejil o cebollino.
6️⃣ Consejos de conservación y congelación
La crema de espinaca se conserva en el refrigerador hasta 3 días en un recipiente hermético. Para congelarla, deja que se enfríe completamente y guárdala en porciones individuales hasta 2 meses. Al recalentar, hazlo a fuego bajo y remueve bien para recuperar la textura original.
7️⃣ Tabla nutricional real por porción
Valores aproximados por porción:
- Calorías: 210 kcal
- Proteínas: 6 g
- Grasas: 15 g
- Hidratos de carbono: 14 g
- Fibra: 4 g
- Hierro: 3 mg
8️⃣ Preguntas frecuentes (FAQS)
¿Puedo hacerla sin patata?
Sí, la patata puede omitirse, aunque la textura será menos cremosa.
¿Es apta para niños?
Sí, es suave, nutritiva y fácil de digerir.
¿Pierde nutrientes al triturarse?
No de forma significativa; sigue siendo un plato muy saludable.
¿Mejora al reposar?
Sí, los sabores se integran mejor tras unas horas.
9️⃣ Tips del chef
No cocines las espinacas en exceso para mantener su color y sabor. Usa un buen caldo, ya que marca la diferencia. Tritura con paciencia para lograr una textura sedosa y ajusta la cremosidad poco a poco según tu gusto.
