Delicadas, elegantes y absolutamente irresistibles
1️⃣ Historia y origen del plato
Las galletas de mantequilla danesas son uno de los mayores emblemas de la repostería de Dinamarca y, probablemente, una de las galletas más reconocibles del mundo. Su origen está profundamente ligado a la tradición panadera escandinava, donde la mantequilla de alta calidad siempre ha sido un ingrediente esencial.
Durante el siglo XIX, Dinamarca experimentó un gran desarrollo en la producción láctea, especialmente de mantequilla, que se convirtió en un producto de exportación prestigioso. Los pasteleros daneses comenzaron a crear recetas sencillas que resaltaran la pureza y el sabor de este ingrediente. Así nacieron estas galletas, caracterizadas por su textura quebradiza, su sabor limpio y su elegancia sin artificios.
A mediados del siglo XX, las galletas de mantequilla danesas se popularizaron a nivel internacional gracias a su presentación en las famosas latas metálicas azules, que se convirtieron en un símbolo de calidad y tradición. Estas galletas no estaban pensadas para el consumo diario, sino para momentos especiales, visitas importantes o celebraciones familiares.
Más que un dulce, representan una forma de entender la repostería: respeto absoluto por el ingrediente principal, equilibrio en las proporciones y una ejecución precisa. Cada galleta es una pequeña lección de sobriedad y buen gusto.
2️⃣ Ingredientes completos (con cantidades reales)
Para aproximadamente 24–28 galletas:
- 250 g de mantequilla sin sal, de alta calidad, a temperatura ambiente
- 125 g de azúcar glas
- 1 clara de huevo grande
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 300 g de harina de trigo
- 1 pizca de sal
La mantequilla es el corazón de esta receta. Cuanto mejor sea su calidad, mejor será el resultado final.
3️⃣ Preparación paso a paso muy detallada
Comienza precalentando el horno a 170 °C. Forra una o dos bandejas con papel de horno y resérvalas.
Coloca la mantequilla a temperatura ambiente en un bol amplio. Bátela con batidora eléctrica o varillas hasta que esté suave, cremosa y de color ligeramente más claro. Este paso es fundamental para obtener una textura delicada.
Añade el azúcar glas poco a poco, sin dejar de batir, hasta obtener una mezcla homogénea y muy suave. Incorpora la clara de huevo y el extracto de vainilla, batiendo hasta integrar completamente.
Agrega la pizca de sal y, a continuación, la harina tamizada, incorporándola en varias tandas. Mezcla con espátula o a velocidad baja hasta obtener una masa suave, lisa y ligeramente firme, pero lo suficientemente blanda para usar manga pastelera.
Introduce la masa en una manga pastelera con boquilla rizada grande. Este paso es tradicional y le da a las galletas su forma característica.
Forma las galletas directamente sobre la bandeja, creando círculos, espirales o formas alargadas. Deja un pequeño espacio entre ellas, aunque no se expanden demasiado.
Hornea durante 12–15 minutos, vigilando constantemente. Las galletas deben mantenerse claras, con apenas un ligero dorado en los bordes. Retíralas del horno en cuanto alcancen ese punto.
Déjalas reposar unos minutos en la bandeja y luego pásalas con cuidado a una rejilla para que se enfríen completamente. Al enfriarse, adquirirán su textura crujiente y delicada.
4️⃣ Resultados y presentación final
El resultado son galletas finas, crujientes y extremadamente fragantes. Se deshacen en la boca con una sensación untuosa que solo una buena mantequilla puede ofrecer. Su sabor es limpio, equilibrado y elegante, sin exceso de dulzor.
Visualmente, son galletas refinadas y uniformes, ideales para servir en bandejas, cajas de regalo o acompañadas de una taza de té o café. No necesitan decoración; su forma y textura son suficientes para transmitir calidad y tradición.
5️⃣ Sustituciones o variantes posibles
- Bañar parcialmente en chocolate negro o con leche.
- Añadir ralladura de limón o naranja a la masa.
- Sustituir la vainilla por almendra amarga.
- Espolvorear azúcar antes de hornear.
- Preparar versiones rellenas con mermelada o crema.
6️⃣ Consejos de conservación y congelación
- Se conservan hasta 2 semanas en recipiente hermético.
- No requieren refrigeración.
- La masa puede congelarse hasta 2 meses.
- Las galletas horneadas también pueden congelarse bien protegidas.
7️⃣ Tabla nutricional real por porción
Valores aproximados por galleta:
- Calorías: 180 kcal
- Proteínas: 2 g
- Grasas totales: 11 g
- Grasas saturadas: 7 g
- Carbohidratos totales: 18 g
- Azúcares: 6 g
8️⃣ Preguntas frecuentes (FAQS)
¿Por qué mi masa está muy dura para la manga?
La mantequilla puede estar fría o hay exceso de harina.
¿Se pueden hacer sin manga pastelera?
Sí, pero perderán su forma tradicional.
¿Deben dorarse mucho?
No, deben mantenerse claras.
¿Se rompen fácilmente?
Sí, es parte de su textura delicada.
9️⃣ Tips del chef
Usa mantequilla excelente y respeta la temperatura. No intentes acelerar el horneado. Retira las galletas antes de que se doren en exceso. Deja que se enfríen por completo antes de moverlas. Estas galletas no buscan llamar la atención; buscan permanecer en la memoria.
